ex Escuela de Surf Coruña,Muros y Miño

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Surfeando las olas

Si tu tabla es de fibra, verás una madera que la divide en dos: el alma. Tu columna vertebral siempre tiene que ir encima de esa madera, y tu peso distribuido de igual manera a uno y otro lado de la misma. No vayas atravesado en la tabla. Si es de otro material, piensa que el peso de tu cuerpo tiene que ir equitativamente distribuido a ambas mitades (laterales) de la tabla.

Piensa en un niño arrojando una piedra o un hombre forzudo tirando una bola de papel. Probablemente le llegará más lejos la piedra al niño que la bola de papel al hombre. A la hora de surfear, si distribuyes bien el peso de tu cuerpo en la tabla, y logras que ésta vaya siempre hacia la playa (mirando a la orilla), tendrás medio trabajo hecho. Te resultará mucho más fácil coger las olas. Las tablas de aprendizaje flotan mucho, por lo que es cuestión de poner el cuerpo en su sitio, y con un par de brazadas la ola te arrastrará.

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Para remar, pon las manos en forma de cuchara, y con el cuerpo estirado y el pecho levantado rema, primero con un brazo, después con el otro, siempre con la tabla plana, que no vaya la punta pinzada. Por lo general, tus pies deberán ir justo donde acaba la tabla; debes de notar el final de la tabla en tus pies.

Si sabes andar en bicicleta, sabrás que si te quedas parado te caerás. Lo mismo te pasará en la tabla de surf, por lo que es importante llevar velocidad(y no perderla) para mantener el equilibrio. Lo que más tiempo te llevará es aprender a ponerte de pie (y cuando hayas aprendido, tendrás que aprender a hacerlo más rápido, y después un poco más rápido todavía).

La tabla de surf se lleva con el cuerpo

No te intentes agarrar a la tabla. Se lleva con el cuerpo y tiene que ir plana.

En tierra estarás seguro agarrado a algo, pero en el mar la tabla se desliza... y te vas a agarrar a algo que no está firme. De todas formas, inconscientemente, lo harás. Te agarrarás a la tabla, especialmente a la hora de ponerte de pie, y puede que pongas una mano más adelante que la otra, lo que provocará que la tabla gire (y la ola te tirará antes de levantarte), o harás más fuerza en una mano que en la otra, por lo que la tabla te tirará también hacia el lado del canto en el que haces más fuerza. Intenta hacer movimientos rápidos para que no tengas tiempo de desequilibrar la tabla.

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Carga siempre el peso en la parte de delante para ponerte de pie (y lo mismo una vez que estés en la ola) para que la tabla siga avanzando.

Es fundamental que la tabla vaya siempre plana, tanto cuando remes para remontar como cuando intentes coger la ola.

Si llevas el peso del cuerpo demasiado hacia atrás, la punta de la tabla se levantará y harás de freno. No te olvides del ejemplo de la bicicleta. Si frenas, en un par de segundos te habrás caído.

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Si vas demasiado hacia la punta, se te clavará y en la siguiente ola te echarás demasiado hacia atrás por miedo a que te vuelva a pasar lo mismo. En general, si estás empezando lo más habitual es que lleves el cuerpo más atrás de lo que deberías, porque se te habrá clavado una vez la punta y no querrás que te vuelva a pasar. Para evitarlo, levanta el pecho cuando remes.

Si ves que vas a perder la ola porque no consigues que te arrastre, puedes intentar hundir la punta con las dos manos, y en cuanto notas que la ola te ha enganchado, cuando ves que ya te arrastra, lleva inmediatamente las manos a la altura de los hombros, apóyalas en la tabla (no la agarres) (FOTO 1ª), levanta el pecho (FOTO 2ª), flexiona la pierna que lleves atrás (FOTO 3ª), como si fueras una rana, y con la rodilla de la pierna que dejes delante haz como si te fueses a dar un golpe en la barbilla...y apoya el pie hacia el medio de la tabla, cargando el peso delante, e intentado que quede centrado (no importa demasiado si muy hacia la punta o hacia la parte de atrás, pero sí que tienes que intentar que no se quede muy hacia los cantos de la tabla) (FOTOS 4ª, 5ª Y 6ª).

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Para coger la ola, pon la tabla mirando totalmente hacia la orilla. Cada grado de inclinación que pierdas con respecto a la perpendicular que debe formar la tabla con la orilla te supondrá un esfuerzo mayor para coger la ola.

Cuando la ola esté llegando a ti, a un par de metros de distancia, empieza a remar suave, y cuando la tengas casi encima, da un par de brazadas más fuertes. En cuanto notes que te arrastra, ponte de pie lo más rápido que puedas. No importa que te caigas. Tienes todo el día para volver a intentarlo. Trata de cargar el peso en la pierna que lleves delante para conseguir que la ola te arrastre.

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Fallos comunes:

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RESUMIENDO: INTENTA QUE LA TABLA VAYA PLANA, EL PESO DE TU CUERPO EQUITATIVAMENTE DISTRIBUIDO, Y PONTE DE PIE LO MÁS RÁPIDO QUE PUEDAS, CARGANDO TU PESO EN LA PIERNA DELANTERA.
PESO DELANTE = ACELERAR
PESO ATRÁS = FRENO
Si la ola está muy formada ya, no cargues el peso en la parte de delante o te caerás.