ex Escuela de Surf Coruña,Muros y Miño

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El método Namarea

leo aprendiendo a surfear en la orilla

Aprendemos a surfear en olas pequeñas, porque es más fácil, más seguro, y porque así aprovecharás mucho más cada clase de surf.

Si las olas son pequeñas, estarás tranquil@. Te costará menos trabajo remontar (llegar hasta donde empiezan a romper las olas), por lo que en una sesión de surf te podrás caer muchas más veces (no olvides que aprenderás a base de caerte...y volverte a levantar). Con una tabla de iniciación de tu medida y características, casi cualquier ola debería de arrastrarte, si la colocas de forma correcta y distribuyes tu peso como es debido (eso es lo que te enseñaremos, y una vez que la ola te lleve intentaremos que te pongas de pie...¡seguro que lo logramos!).

En ocasiones podrás incluso entrar caminando (al principio, hacer pie te dará más seguridad).

Si las olas fuesen grandes, es posible que en algún momento te costase más mantener la calma y te costaría remontar, por lo que cogerías muchas menos olas, te caerías menos veces y tardarías muchos más días en ponerte de pie.

levantandose en la arena metodo namarea

Poco a poco, a medida que te vayas levantando sin problema y bajes las olas de lado (surfeando por la pared de la ola, esa especie de rampa de agua), te daremos una tabla más difícil.

Pero, con frecuencia, al llegar a la playa, pensarás: "Aquí no hay olas". No olvides que desde lejos todo se ve más pequeño y que las olas vienen en series (pocas veces de más de 6 olas, habitualmente de menos), y entre una serie y otra el mar se queda tranquilo (aunque haya olas muy grandes). Al salir del agua, habrás desprendido mucha adrenalina, te darás cuenta de que sí había olas (pero es posible que el próximo día, al llegar, vuelvas a pensar lo mismo: aquí no hay olas), te lo habrás pasado en grande y, sin darte cuenta, habrás progresado, tanto en tu surf como en la confianza y seguridad con la que te mueves en el agua.

El tamaño de las olas será más o menos el mismo (lo que hacemos es ir a una playa u otra dependiendo de las condiciones del mar, para encontrar siempre esas olas en las que te encuentres cómod@).

sabon, acostados en la tabla para aprender a levantarse

Te enseñaremos para que puedas ir a surfear solo, estando tranquil@ en el agua y para que sepas interpretar las condiciones meteorológicas y elijas cada día la playa que reúna las mejores condiciones para tu nivel de surf.

Con los más pequeños, las olas en ocasiones son enanas. Con una miniondulación es suficiente para que les arrastre, si la tabla está bien colocada y el peso bien distribuido. Con los niños es más importante ganar soltura en el agua. El tema de ponerse de pie lo cogen de manera muy intuitiva, por lo que aprenden a surfear mucho antes que los mayores.

A través de juegos practicaremos el desarrollo psicomotriz, nos olvidaremos de que estamos en el agua e intentaremos desplazarnos de forma natural, como lo puede hacer cualquier animal sin pensar demasiado (seguro que alguna vez has oído aquello de que todos los perros saben nadar...y nadie les ha enseñado).

foto-surf-metodo

Peques: una hora seguida haciendo lo que sea, les cansa. Alternamos juegos en el agua y en la arena, con tablas y sin ellas.
A los más pequeños, aunque lleven un buen traje, les coge el frío (aunque a los 5 minutos estén otra vez correteando por el agua).

Adultos: si en una sesión no coges 20 olas, probablemente te sobran olas o te falta tabla (necesitas olas más pequeñas o una tabla que flote más).

El método PP: tabla perpendicular (a la ola) y plana.

No te esfuerces mucho en remar, si la ola no te arrastra probablemente se deba a que llevas el cuerpo muy atrás o que la tabla no está haciendo una ¨ T ¨ con la ola.
El mar tiene más fuerza que tú...así que deja que sea la ola la que empuje, y tú céntrate más en colocar bien la tabla (y da un par de brazadas fuertes justo en el momento en el que la ola te toca los pies). Cáete muy pronto, en cuanto notes que la ola te empiece a arrastrar (la rampa de la ola la tienes que bajar de pie, no intentes hacerlo de rodillas o acostad@), y a poder ser cáete por delante de la punta de la tabla (si cargas el peso delante la tabla coge velocidad y va más estable, con lo que es probable que no te caigas).