ex Escuela de Surf Coruña,Muros y Miño

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Sobre leyes, política y forma de vida...
¿Por qué ex-escuela de surf?

Mejor trabajar gratis que colaborar con la corrupción y el abuso de poder...

La normativa que entró en vigor en 2016 que obligaba a las escuelas de surf a pagar por usar las playas de Coruña (bajo los pretextos de la seguridad y la regulación), no permitía la utilización de las playas sin el pertinente título administrativo, esto es, no se podía ir a dar clases sin un permiso. Costas, organismo del que emanaba la ley, no acepta los permisos ¨de palabra¨, pero tarda varios meses en expedir los permisos escritos, por lo que las escuelas de surf se ven obligadas a ¨operar al margen de la ley¨. En cualquier caso, si has pagado no pasa nada.
Tampoco pasaba nada si quien infringía la ley era el propio Ayuntamiento de Oleiros, por ejemplo, que ofertaba sus cursos de surf, identificaba a sus alumnos como si fuesen de la Escuela Municipal de Oleiros, dicha escuela no hubiese pagado ni solicitado permiso, y sabía que se estaba operando sin dicho ¨título administrativo¨, pero ¿quién le iba a decir nada?
Con esta norma, si no operabas ¨al margen de la ley, o incumpliéndola¨, tendrías que estar varios meses sin trabajar (pero pagando igualmente al resto de administraciones, TGSS, etc.
Una ley contraria al empleo, al deporte, a la seguridad, a los emprendedores... una ley contraria al sentido común.
Pero el dinero manda...
En varias ocasiones la Policía Local fue a ¨visitar¨ a quien se negó desde un principio a pagar por las playas, alegando todo esto y mucho más, pero en todo momento se hizo la vista gorda con quienes habían pagado ¨o eran de la casa¨.
En todo momento también, y en todas las ¨visitas¨ recibidas, los agentes de la Policía fueron muy amables y correctos.

Ejemplo de escrito a costas (uno de cien) en PDF
Ejemplo de escrito al Ministerio de Agricultura y Pesca en PDF
La Coruña historia de un abuso "aislado" PDF

En 2016 entró en vigor una normativa que sacrificaba la seguridad, el empleo, el deporte (etc.) por satisfacer el afán recaudatorio.
Se obligó a las escuelas de surf a pagar por usar las playas de Coruña. Cerraron 2 escuelas y un club deportivo, pero no se hizo nada al respecto. Fue un claro ejemplo de abuso de poder, en el que se dieron además muchas irregularidades y se incentivó al fraude.
Se prefirió que las playas quedasen vacías (incluso en invierno) antes de que fuesen utilizadas por escuelas que no hubiesen pagado por ellas (¿Así se contribuye al empleo? Que se quede la playa vacía, pero si no pagas por usarla no la pises...ni uses las olas). Se les puso horarios (por ejemplo, Bastiagueiro, de 11 a 20h). ¿Y si a la gente le da por madrugar, o si se usa el deporte y el horario madrugador para intentar disuadir de la noche y el ocio menos saludable?). Casi a cualquier hora del día o de la noche puedes encontrar un local en el que se venda alcohol. Pero la playa, no la uses fuera de horas...o podrás ganarte una multa (especialmente si no has pagado por ella).
Dicha normativa era contraria a otras leyes (la Constitución, entre ellas), al sentido común y a la ética. Pero el dinero manda...

"Los poderes públicos fomentarán (...) la educación física y el deporte. Asimismo facilitarán la adecuada utilización del ocio" (Constitución, art.43.3).
Normativa de Costas y del Ayuntamiento de Oleiros (año 2016, referida a las escuelas de surf): las playas por las que no han pagado las escuelas no se pueden utilizar (¡para llevar a la gente a practicar deporte y disfrutar de un ocio saludable!), incluso en los días lluviosos y fríos de diciembre. Aunque la seguridad aconseje ir a esos arenales, que la mayor parte del año están vacíos, pero si nadie ha pagado por ellos no se pueden usar (Oleiros no permitía optar al uso de más de una playa de ¨las suyas¨).
Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia(...)" (Constitución, art.35)
Costas: " Al no disponer de importes medios de beneficios netos anuales antes de impuestos de empresas representativas del sector, para un periodo de 10 años, se ha estimado unos rendimientos antes de impuestos de entre aproximadamente 1.000 a 2.500 € antes de impuestos /mes, suponiendo diversos modelos de empresa y centrando el estudio en empresas de tipo pequeño a medio". (…)
Se informó a Costas de que esos datos no se correspondían con la realidad económica del sector en Coruña, y de que, aún si fuesen ciertos, es obvia la estacionalidad de la actividad. Si en invierno una escuela pequeña (como las que dicen las estimaciones de Costas), esto es, una persona (normalmente joven y emprendedora), con una furgoneta (o medio de transporte similar) y un poco de material, ganase 1000 € antes de impuestos, y tuviese que pagar 300 solo por usar la playa de Bastiagueiro, se queda por debajo del SMI (¡antes de impuestos!), con lo que su trabajo no le permite satisfacer sus necesidades.
¨Técnicamente, una empresa de tamaño pequeño a medio se refiere a empresas de, al menos, 10 empleados (la escuela de surf Namarea los tenía en 2015, solo en verano, y era la única escuela de Coruña que contaba con una plantilla tan amplia).

La Ley 17/2009, de 23 de noviembre, sobre el libre acceso a las actividades de servicios y su ejercicio, tiende a facilitar a las empresas los trámites administrativos. En la misma tendencia, se ha creado la "Ventanilla única", y existen webs europeas como eugo.eu que son para evitar trabas burocráticas innecesarias.
Normativa de Costas : para ir un día de excursión, pasarás más tiempo realizando trámites administrativos para poder usar la playa del que estarás en la propia playa.
Costas no pudo tramitar los permisos en los plazos que debería (aunque obligaba a pagar por meses en los que las escuelas ¨operaron sin el pertinente título administrativo¨ - o lo hacían o ¨cerraban el chiringuito¨)

Cualquier norma que exija estar asociado a una Federación de Surf es contraria a la Directiva Europea de liberación de Servicios.
Normativa de Costas: exige la adhesión de la escuela a la Federación Galega o Española de Surf.
La CNC es contraria al establecimiento de precios mínimos.
Año 2016: La Federación Galega establece las condiciones bajo las que operarán las escuelas (obliga a incluir el logotipo de la Federación en todas las publicidades que haga la escuela, obliga a federar a todos los alumnos de la escuela - aunque no quieran competir - fija un precio mínimo de 30 € por una clase suelta...) ¡y la Federación tiene su propia escuela de surf!
En muchas exigencias se hizo la vista gorda (por ejemplo, obligatoriedad de contar con vestuarios y duchas, incluir el logotipo del Ayuntamiento de Oleiros para las escuelas que quisiesen usar ¨sus¨ playas, etc.)
La mayoría de las escuelas de surf no cuentan con esas instalaciones, por ser empresas pequeñas (microempresas) y de capital reducido (las que quedaron fueron las más grandes). Si el resto de ayuntamientos aplicasen criterios similares a los de Oleiros, sería ¨ una locura¨ (tendrías que tener una lycra para cada ayuntamiento, perder horas y horas en arreglar papeles...)
Tanto la forma de actuar que marca Costas, como el Ayuntamiento de Oleiros o la Federación no son operativas en la práctica (desde un despacho pueden parecer viables, pero quien pasa media vida en la playa sabe que no se opera así).

Estos ¨detalles¨ no son aislados, y fueron comunicados a ¨La Administración¨. Además, se llevó a cabo una reunión entre algunas escuelas y la Federación Galega de Surf, en la que ésta negó que la nueva normativa le beneficiase (además de todo el dinero que ¨abrochó¨ directamente, a través del pago tanto de escuelas como de monitores y cursillistas que no iban a competir, se hizo con el monopolio de la formación de monitores, rechazando la nueva normativa titulaciones reconocidas a nivel mundial, como la de la ISA y escudándose desde la Federación en una Ley del Consejo Superior de Deportes de 2012). A modo de ejemplo, el curso de formación de monitores que ofrecía Namarea valía aproximadamente la cuarta parte del de la Federación (y en el de Namarea se pagaba en las prácticas, entre otras cosas, y se adaptaba más a la actividad de una escuela de surf).

Para no contribuir con esa clase de abusos y evitar la tendencia al fraude, Namarea cerró como escuela de surf.
Para poder seguir yendo a disfrutar de las playas y del ocio saludable, y tras consultar muchas leyes (también se realizaron consultas en Costas y otros organismos, pero en la mayor parte de las ocasiones no se obtuvo respuesta y se reconoció ignorancia en la materia regulada), se creó una asociación (Jugamos Todos),al amparo de los artículos 21 y 22 de la Constitución, e inscrita en el Registro de Asociaciones de la Xunta de Galicia, cuyos objetivos son, entre otros, la integración social y el ocio saludable, amparados en el Reglamento General de Costas (el uso de la playa es público y gratuito, salvo que concurran especiales circunstancias de intensidad, peligrosidad o rentabilidad).
Reglamento General de Costas (ver Real Decreto 876/2014, de 10 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento General de Costas, publicado en el BOE del 11 de octubre de 2014 (núm. 247).
Artículo 60. Utilización del dominio público marítimo-terrestre. 1. La utilización del dominio público marítimo-terrestre y, en todo caso, del mar y su ribera será libre, pública y gratuita para los usos comunes y acordes con la naturaleza de aquél, tales como pasear, estar, bañarse, navegar, embarcar y desembarcar, varar, pescar, coger plantas y mariscos y otros actos semejantes que no requieran obras e instalaciones de ningún tipo y que se realicen de acuerdo con las leyes y reglamentos o normas aprobadas conforme a la Ley 22/1988, de 28 de julio. 2. Los usos que tengan especiales circunstancias de intensidad, peligrosidad o rentabilidad y los que requieran la ejecución de obras e instalaciones, sólo podrán ampararse en la existencia de reserva, adscripción, autorización y concesión, con sujeción a lo previsto en la Ley 22/1988, de 28 de julio, y en otras especiales, en su caso, sin que pueda invocarse derecho alguno en virtud de usucapión, cualquiera que sea el tiempo transcurrido (artículo 31 de la Ley 22/1988, de 28 de julio). 3. En la aplicación e interpretación de los artículos contenidos en el presente título se velará por la aplicación de la normativa vigente que tiene por objeto la conservación y el uso sostenible de la costa y del mar. Artículo 61. Ocupación del dominio público marítimo-terrestre.
(etc.)
Nótese que en dicho reglamento se usan de manera diferente las palabras utilización (hacer que algo sirva para un fin) y ocupación (tomar posesión de un territorio).
En la práctica, se cobraron más de 20.000 € (en total) a las escuelas de surf de Coruña por algo de muy dudosa legalidad (entre otras cosas por ser contraria a otra normativa de rango superior - principio de jerarquía normativa, en caso de que se contradigan dos leyes se atenderá a la de rango superior - contraria a los principios rectores de la política social y económica del Estado indicada en la Constitución - promover el empleo, el deporte, el ocio saludable, etc.)
Lo que se consigue es concentrar el negocio de las escuelas de surf en menos empresas, más grandes, lo que hará que, en vez de que se distribuyan los usuarios de muchas escuelas pequeñas por diferentes playas, se concentrarán muchos alumnos de pocas escuelas en pocas playas, con los consiguientes problemas de saturación).

Para no cerrar la empresa que gestionaba la escuela de surf (Simplelife SL), se reorientaron sus actividades a la venta y alquiler de material deportivo, actividades legales y por las que se paga para poder desarrollarlas, siempre fuera de las playas (aunque a menudo a la gente que va a comprar material deportivo se le permita probarlo en el agua).
Todo ello implicó grandes pérdidas (no solo económicas), pero se prefirió eso antes que colaborar lo que sería una forma de operar en la que priman los intereses económicos sobre los sociales y la ley sobre la justicia.


A pesar de todo lo expuesto (anteriormente expuesto ante distintos organismos), a pesar de que se presume la buena fe y la inocencia (véase la buena fe de Bárcenas, Urdangarín, la Infanta Elena y muchos otros), desde el principio se supuso el fraude en la operativa, tanto de la Asociación Jugamos Todos como de Simplelife S.L.
Desde Costas fueron capaces de estimar beneficios diarios de 7,39 € por persona en playas como las de Area Maior, en Muros, en las que el PAGO MÁXIMO PERMITIDO, desde el 11 de julio hasta el 29 de agosto, era de 15 € mensuales (material incluido), aunque casi la mitad de la gente disfrutó gratis de las actividades, y la mayoría de los que pagaron eran estudiantes de cuota reducida (10 € al mes).
Se pidió por favor, tanto a Costas como a la Policía Local (que no debería de ir a terrenos que no son municipales, dadas las circunstancias), que lo hiciesen constar en sus informes (a la Policía, cuando fue - en una de las ocasiones - y vieron que los carteles decían algo parecido a lo aquí expuesto, y a Costas se les pidió que, si no querían trabajar más, al menos consultasen con la Policía Local).

Siguiendo este criterio, es posible que también Capitanía llegue a cobrar, o la Xunta de Galicia, o cualquier otro organismo que pueda atribuirse alguna clase de competencia sobre los terrenos utilizados para practicar deporte.

Regular es una cosa. Cobrar es otra. Pero nos hemos acostumbrado a la excusa de la regulación para satisfacer el objetivo de la recaudación (cobran por aparcar en suelo público, por usar la energía solar, ahora también por usar las playas...)
También nos hemos acostumbrado a que se hagan leyes como deporte nacional. Muchas veces, las leyes se hacen desde la ignorancia (es imposible conocer todas las leyes, dado la cantidad de ellas que existen), en muchos casos favoreciendo intereses personales bajo la excusa del bien común y una mejor convivencia.


He aquí un poco más de lo mismo (pero mucho menos de lo que conllevó toda esta normativa). Son fragmentos de textos enviados a diferentes organismos.
A pesar de haber enviado más de 500 páginas, de ir de despacho en despacho dando explicaciones sobre una materia que desconocían, pero que a pesar de ello regularon, movidos por el afán recaudatorio), de mantener un montón de conversaciones telefónicas en las que a menudo se mostraban las contradicciones de una regulación un tanto absurda, la normativa siguió adelante y se llevó por delante a quien no quiso o no pudo contribuir con sus abusos.
Desde Costas ceden competencias al Ayuntamiento de Oleiros y al de Miño, pero cobran tanto Costas como esos ayuntamientos por lo mismo: por usar las playas para enseñar a hacer surf. Además, multan desde Costas, pero también multan desde el Ayuntamiento de Oleiros, por ejemplo.


1.- Copia de uno de los numerosos textos presentados en Costas y en el Ayuntamiento de Oleiros.

Escribo con relación al ¨canon por usar las playas¨, que se justificó basándose en la seguridad pero que es contrario a ella.
Escribo de forma común para Costas, con especial atención a Rafael Eimil Apenela, Jefe de la Demarcación de Costas de Galicia, y al Ayuntamiento de Oleiros, también con destinatario, entre otros, su alcalde, Ángel García Seoane, por ser algunos de los organismos más involucrados en esta medida.

Escribo de manera muy generalizada (generalizar es equivocarse), pero así acorto un poco.
Se ha justificado esta medida basándose en la seguridad. Desde mi punto de vista, es un abuso de poder.
¿Por qué?

Si tienes que pagar por cada playa que utilizas, usarás menos playas por una cuestión económica que no necesita mayor explicación.

Desde mi punto de vista, lo que más seguridad proporciona en una clase de surf es elegir correctamente la playa (y es algo que no puedes saber con más de unos días de antelación, y que dependiendo de los participantes, en el mismo día es posible que lo más recomendable sea utilizar distintas playas).

En toda esta regulación se ha tratado a las personas y al mar como si fuesen objetos: las condiciones del mar varían cada día. Dentro del mismo día, también varían (el ejemplo más claro es el de las mareas, que influirán en las olas).

Las personas también son diferentes. No solo por su ¨soltura¨ en el mar. No hace falta explicar demasiado que las olas que pueden ser adecuadas para un adulto para un niño pueden ser excesivas (y cada vez van niños más pequeños a surfear).

Luego, todo lo que se ha vendido sobre seguridad, creo que es solo un pretexto para llevar a cabo un abuso de poder: quien puede legislar lo hace desde la ignorancia, o si sabe de lo que habla aprovecha su posición para coaccionar a otras personas para paguen...

No entro en el tema de la cuantía, 1 € me parecería casi tan injustificado (realmente 200 € al mes por cada playa está totalmente fuera de lugar).

Me parece una gran irresponsabilidad firmar una ley así, por eso me dirijo de forma especial al Jefe de Costas, Rafael Eimil Apenela.

En el caso concreto del Ayuntamiento de Oleiros, me parece más grave aún que, por un lado critique a los ¨gobiernos occidentales¨ (¿capitalistas?), y por otro saque las playas a puja, a quien más dinero pueda pagar por ellas. Por un lado se posiciona con los que se quedaron al otro lado de las fronteras de la Unión Europea, y por otro pone ¨fronteras¨ dentro de su propio ayuntamiento, dentro de sus instalaciones deportivas públicas (pista de skate, canchas polideportivas, pistas de tenis, etc.) prohibiendo su uso a quienes no son de ese ayuntamiento.
En este caso, sus usuarios mayoritarios suelen ser los jóvenes. Los niños no eligen dónde nacen ni dónde viven, los hay que vienen con el bolsillo lleno de serie, y otros traen cargas que ya por sí solas son difíciles de llevar y que el deporte, en ocasiones, les sirve para olvidar, al menos temporalmente, las penurias que tienen que sufrir al llegar a casa, por ejemplo.

Pero es fácil hablar de seguridad, de políticas de empleo, de apoyo a los jóvenes, etc. y después materializar las políticas en medidas como esta, que se han llevado por delante empleo, deporte y el ¨buen rollo¨ que había entre las escuelas de surf.

Eso no aparece en ningún sitio reflejado. Pero os podéis dirigir personalmente a cualquiera de las personas afectadas directamente. Porque, la mayoría de las ¨escuelas de surf¨ son personas, jóvenes, que ahora están un poco ¨a la defensiva¨. Porque, entre otras cosas, no se puede cumplir todo lo que habéis pedido... ¿por qué?

Quienes han pagado por usar Bastiagueiro, en general, piensan denunciar a quienes no lo han hecho, pero ellos, a su vez, es posible que sean denunciados por quienes no pagaron, porque, por ejemplo, el Ayuntamiento de Oleiros exige que los participantes en las clases de surf vayan identificados con una lycra con el anagrama del Concello de Oleiros. Eso cuesta dinero (además de lo que han dado a Costas, y de lo que han dado al propio Ayuntamiento), además del tiempo que suponen todos los trámites administrativos, etc.
Porque, los comentarios generales, vertidos desde la Administración (Ayuntamiento de Oleiros, Costas, etc.) y desde la Federación Galega de Surf (más adelante les dedico unas palabras también), vienen a decir que si pagas, hasta donde puedas llegar (es obvio que no se pueden pagar todos los miles de euros que significaría esa ley), en lo demás se puede hacer la vista gorda.
¿Es más grave no llevar el distintivo de Oleiros o no haber pagado por usar la playa? ¿Por qué? Si cada ayuntamiento con playas en Coruña adoptase la misma postura que Oleiros... podríais pensar en dinero (el precio aproximado de una lycra así ronda los 15-25 €), pero eso, seguramente, es porque no habéis pensado en lo que significa cargar todo el material, en los cambios de última hora, del mar, de la gente, las tallas, etc. En definitiva, porque desconocéis aquéllo que estáis regulando: las escuelas de surf y el uso de las playas para la práctica de estos deportes(metéis en el mismo saco deportes muy diferentes).

Estas son algunas de las exigencias que creo que no son de todo correctas:
- OBLIGAR A LA ESCUELA A ADHERIRSE A LA FEDERACIÓN ESPAÑOLA O GALEGA DE SURF (lo cual obliga a pagarles, entre otras cosas, por lo que ya representa un beneficio que la Federación Galega de Surf niega). Esto es contrario a la Directiva Europea de Liberación de Servicios.
- La titulación que se exige al profesorado es la de la Federación. No existe, en la actualidad, suficientes monitores titulados para atender la demanda. En los títulos de la Federación figuran unas horas (tanto de teoría como de práctica) que no son reales. Creo que, en ocasiones, los han impartido gente que no tiene la titulación adecuada para ello. Se excluyen así titulaciones como la de la ISA, reconocidas a nivel mundial en países que nos llevan mucha ventaja tanto en surf como en educación. Se puede trabajar en puestos muy cualificados de grandes empresas sin ninguna clase de titulación, pero para enseñar a divertirse (pues el surf no deja de ser un deporte, un entretenimiento saludable) se exige un título, se dice que por motivos de seguridad, aunque, desde mi punto de vista, lo que más seguridad da en el agua es elegir la playa que mejor se adapte a las condiciones de los participantes, y estas condiciones varían cada día (si hay que pagar, coartáis esa libertad de elección). Más seguridad que una titulación da, desde mi punto de vista, tener ¨horas de agua¨ (sería algo así como decir que, en un coche, aporta más fluidez en la conducción los kilómetros que uno lleve encima que el carné de conducir (las horas de agua suficientes no las da ninguna titulación), y en este caso se daría el monopolio de la formación a una sola autoescuela (después se habla de promover la diversidad). También aporta seguridad el sentido común (creo que no hay ninguna titulación que lo avale).
Dicha titulación faculta para dar clases de paddle, cuando apenas se le dedican unas horas y por gente que no es especialista en la materia.
- El pliego del Concello de Oleiros dice también que 8 cursillistas por escuela máximo en cada turno. De palabra se ha dicho que si las escuelas se ponen de acuerdo entre ellas, podrán operar ¨a su manera¨, pero, hablando desde la legalidad...¿es eso correcto?
Se limita la distancia máxima entre 2 surfistas a 3 metros, aunque habrá días en que podrían disponer de más espacio, dependiendo de la afluencia de gente. 3 metros entre 2 personas no es una distancia de seguridad prudente, al menos como distancia máxima, pues es fácil comprender que, si 2 surfistas se caen, pueden golpearse cabeza con cabeza. No es posible tampoco mantener a la gente quieta, en el agua, por lo que será prácticamente imposible cumplir ese requisito, pues las olas y la corriente harán que la gente se desplace contra su voluntad. Esto, con los cálculos que han hecho en el Concello de Oleiros (144 metros para 6 escuelas, en turnos de 8 personas máximo) excluye a los surfistas que van por libre del uso de las playas (aunque en el pliego se citan explícitamente...valdrá con apretarse un poco más).
En el surf hay unas normas para evitar accidentes y colisiones (que son causadas y sufridos, casi en su totalidad, por principiantes). Esas normas no son aplicables por la gente que está aprendiendo. Esas normas las enseñan en las escuelas. Con la aplicación del canon, el precio de una clase aumenta, con lo que mucha gente no se podrá permitir asistir a ningún curso, luego mengua la seguridad.
- El plazo de autorización se extiende mucho más allá de los meses de verano, cuando en Coruña la afluencia de bañistas a la playa se suele limitar a los meses estivales (con la excepción de algún día suelto,cerca del verano, pero no en diciembre, por ejemplo). Creo que esto es una prueba más del afán recaudatorio de la medida.
- Solo por usar Bastiagueiro, el canon supone, con la puja mínima permitida por playa, 2700 € por los meses de abril a diciembre. Si otros ayuntamientos siguiesen un criterio similar, y sabiendo que NO ES POSIBLE ceñirse al uso de una sola playa, por MOTIVOS DE SEGURIDAD, entre otros, significa un desembolso monetario que muchos ¨jóvenes empresarios¨ no se pueden permitir (esto supone una gran traba a los emprendedores y autónomos).
En el caso de Oleiros, el solicitar una playa excluía la utilización de las demás...¿por qué?
- Muchas escuelas de surf son clubs deportivos, por definición sin ánimo de lucro, por lo que, legalmente, no se les podría aplicar este canon. Se han vertido bastantes comentarios relacionados con la posibilidad de fraude de dichas entidades. Creo que no se comenta menos la supuesta corrupción de muchos ¨políticos¨ y demás cargos públicos. Yo soy suficientemente ignorante para no opinar sobre el tema, pero en cualquier caso no es competencia de Costas ni de ningún Ayuntamiento, sino de la Agencia Tributaria (en el caso del supuesto lucro de los clubs deportivos). Curioso, que un club sin ánimo de lucro tuviese que contar con un capital de 3000 € en efectivo para poder permitirse la práctica de alguno de estos deportes en el ayuntamiento de Oleiros (pagos a Costas, Ayuntamiento de Oleiros y depósito de fianza).
Por ley, igualmente, si la sede de la Federación Española de un deporte (surf, por ejemplo) está en una comunidad autónoma (Galicia, por ejemplo, Ferrol más concretamente), en dicha comunidad no podría haber una federación autonómica del mismo deporte (Federación Galega de Surf, con sede en Vigo). Pero hay organismos con potestad legislativa (Costas, por ejemplo, o los Ayuntamientos) y con poder de coacción suficiente como para poder intimidar a las personas con normas como esta. La Federación Galega de Surf, aunque no tiene potestad legislativa, con esta norma incrementa mucho su poder, tanto económico como de coacción. Ha establecido un convenio que, desde mi punto de vista, es tan abusivo o más que el propio canon de Costas y Oleiros, e incluso tan sangrante como en el caso de Oleiros, en el que se hace propaganda contraria a los ¨gobiernos occidentales¨ y se ¨venden¨ las playas a quien más puede pagar por ellas. En el caso de la Federación, atentan directamente contra quienes se supone que son sus propios compañeros. En la situación actual, las propias escuelas planean denunciarse unas a otras. Gente que llevaba toda la vida compartiendo un entorno y unas aficiones comunes, viéndose en el agua, ahora pasan a ser ¨enemigos¨. Tanto los que han pagado como los que no se han ¨armado¨ para poder denunciar a sus compañeros... algo así como las guerras preventivas, para evitar que otro me puede atacar...
- La selección de las playas, realmente, no la puedes hacer (con vistas a la práctica de estos deportes) con más de unos días de antelación. Vuestros organismos exigen hacerlo con meses de antelación y saltándose medidas básicas de seguridad.

- En el pliego regulador del Ayuntamiento de Oleiros se llegan a decir cosas como que el adjudicatario deberá mantener limpio el espacio donde realice sus actividades. ¿Quiere esto decir, que llegado el caso, podrían obligar a costear la limpieza de las playas? Se ha excusado el pago de estos Cánones en el mantenimiento de los arenales, pero ya existen otros impuestos que se dedican a ello. En las clases de surf, los participantes llegan a la arena vestidos con un traje de neopreno y con las manos ocupadas en llevar la tabla de surf. No acostumbran a ensuciar las playas y normalmente están concienciados en su mantenimiento y conservación (precisamente porque su fuente de diversión es la playa y su entorno, les gusta que estén limpias). Existen distintas escuelas de surf que promueven programas de limpieza y conservación de las playas.
- En los turnos establecidos por el Ayuntamiento de Oleiros, se trata igual la mañana que la tarde. Por las tardes, las playas están mucho más concurridas. Es cuando realmente se molesta. Al igual que con otros apartados, se está tratando el mar, la playa, etc. como un establecimiento comercial. Creo que los encargados de la redacción de estos ordenamientos ignoran bastantes cosas al respecto de lo que están tratando.

Hay otros puntos de redacción menos clara, ¿se pide contar con una embarcación auxiliar? En el caso concreto del surf, su aportación a la seguridad es prácticamente nula, desde mi punto de vista. En cualquier caso, dado la poca claridad en la redacción, puede que se deba a una mala interpretación mía.

Hay muchas otras cosas que se van a saltar, porque no es posible acatarlas todas (no me voy a extender más). El criterio será que se puede hacer la vista gorda ante muchas cosas, pero por supuesto no ante el pago (los gobiernos occidentales son así, prima el dinero...)

Se han regulado de manera similar deportes tan diferentes como el surf y el SUP en flatwater (no voy a entrar en detalles...supongo que sabéis de lo que hablo, pues aparece en las redacciones de las leyes que habéis redactado).

Quiero imaginar que desde Costas se ignoran estos deportes y lo mismo desde el Ayuntamiento de Oleiros. Entonces, lo lógico, sería recurrir a la Federación Galega de Surf. Me parece una actuación, esa, ¨razonable¨.
La Federación Galega de Surf también ha abusado bastante. Se le plantearon unas cuestiones desde Costas y desde el Concello de Oleiros, pero en vez de posicionarse en beneficio del surf, sacó provecho de la nueva situación: todas las escuelas tendrán que pagar a la Federación, todos los cursillistas (y también los monitores y directivos de las escuelas) tendrán que federarse (la excusa que usan es la del seguro, pero existen otros seguros en el mercado, y eso es obligar a contratar un producto determinado en un mercado ¨libre¨). ¿Por qué federar a alguien que no va a competir? ¿Ya no se puede practicar deporte como medio de esparcimiento, de ocio saludable,etc.? La única titulación que se aceptará será la de la Federación, todas las escuelas tendrán que poner, en sus webs, el sello de la Federación (algo así como lo de las lycras de Oleiros), pagarles, etc.
La Federación establece también unos precios mínimos por clase. Esta actuación, entre empresas, no es legal, pero al tratarse de una Federación deportiva desconozco la legislación aplicable. En cualquier caso, es establecer una barrera al deporte (30€ será el precio mínimo por poder probar el surf en una escuela). Obliga a incluir el logotipo de la Federación en "todos los medios publicitarios que emplee para dar a conocer sus actividades". El convenio con la Federación incluye otras exigencias que entorpecen el funcionamiento del mercado, y que se apartan de la realidad económica que están regulando ( por ejemplo notificar con 15 días de antelación la inclusión de un nuevo monitor en la escuela, exige contar con unos vestuarios que la mayoría de las escuelas no disponen, al tratarse de ¨simples autónomos con una furgoneta y algo de material¨, etc.)
Desde la Federación no son capaces de reconocer que la medida les beneficia.

Sobran maneras de malversar fondos en formación, gastos, etc. Todos estáis en política y deberíais de saber de lo que hablo (no quiero decir que sea una práctica que llevéis a cabo, pero seguro que tenéis imaginación suficiente...o profesionalidad para haceros una idea).

Desde la Federación seguro que no os informaron de cosas que se veían venir, como la lacra del ¨localismo¨, que ya estaba bastante superada, pero que se ha vuelto a avivar: estas olas son mías, esta playa es mía.
Puede parecer estúpido (desde mi punto de vista lo es), pero también puede parecerlo el pagar por usar las playas...cuando no se gastan.

La Federación no tiene potestad sancionadora, pero al verse la escuela obligada a firmar el convenio con ellos (y carecer apenas de poder real de negociación, vemos una vez más otro abuso de poder por parte de otra entidad amparada por la ley, aunque de cuestionable legalidad), quedan sometidas a su poder sancionador. Desde Costas y desde el Ayuntamiento de Oleiros será fácil posicionarse y echar las culpas a otro, pero el poder que ha adquirido la Federación le ha sido otorgado por vuestros organismos, en lo referente a esta normativa.

¿Y qué hay de los bañistas? Hay más de lo mismo. Estas medidas no afectan, realmente, a los otros usuarios de las playas. No aportan nada nuevo.
Siguiendo con el ejemplo de Bastiagueiro, ya existía una zona señalizada para surf. Todas las medidas que se dicen de seguridad, tener un seguro de RC, por ejemplo, ya existían. Es posible que, como tantas otras normas, hubiera quien las incumpliera.

Habrá días en los que lloverá y no sería necesario acotar la zona de surf. Habrá días en los que no habrá olas (¿cómo se practica surf entonces?). Y habrá días en los que haga sol, y haya olas...y habrá mucha gente en el agua con tablas de surf y seguramente habrá accidentes también.
Por las tardes las playas están más concurridas. Desde mi punto de vista, no se debería acotar espacio para las escuelas de surf. Pero en Bastiagueiro sí se hará...

Por todo lo dicho y por otros argumentos que no he expuesto creo que esta normativa es un abuso de poder. Porque, lo que se consigue con esto, es dinero. De manera secundaria, se consigue que menos gente pueda probar un deporte en contacto con la naturaleza (seguro que habrá el valor de sacar subvenciones para fomentar el deporte, los mismos que no tienen el valor de asumir que se cobra por afán recaudatorio). Se consigue poner barreras al mercado de las escuelas de surf, se le ponen las cosas más difíciles a los emprendedores, etc.
Además, supone una pérdida de tiempo en trámites burocráticos, otra de las asignaturas pendientes de la Administración.
Se ha conseguido crear un mal ambiente que será tan difícil de deshacer como también lo será el que Costas y el Ayuntamiento de Oleiros den marcha atrás y devuelvan lo que han cobrado injustamente y que admitan sus errores en la redacción y aplicación de esta normativa.
Costas admite que no tenía datos económicos sobre las escuelas de surf, luego no podría cobrar por usar las playas (con la ley en la mano).
El Ayuntamiento de Oleiros le deja a las escuelas ¨que se arreglen entre ellas¨, y para eso no haría falta haber cobrado, pero ahora solo pueden ¨arreglarse¨ las que le han pagado previamente.
Porque la Federación da un curso que no es ninguna garantía de seguridad en el agua, otorga titulaciones que acreditan un montón de horas que no se cursan, que ¨obliga¨ a hacer un montón de horas de prácticas, no remuneradas, que pocos llegan a hacer.

Al final, este es un ejemplo más de cómo el dinero manda, los valores están ausentes, y ni siquiera hay valor para admitir que lo que ha movido a todo esto es el afán recaudatorio.

A modo de reciprocidad, simplemente para pensar un poco sobre ello:
¿Se exige alguna titulación para desempeñar los cargos que ostentáis?
¿Pagáis por usar los edificios y despachos públicos que utilizáis (y que realmente sí sufren un desgaste y necesitan un mantenimiento)?

El deporte no es más que una forma de entretenimiento saludable. La mayoría de la gente no está interesada en la competición. El que quiera competir, que pague, pero las personas que solo quieren divertirse de manera sana, no tendrían por qué patrocinar el espectáculo que supone la competición y todo lo que la rodea (eso es lo que realmente sería materia de la Federación).
Hay quien baila, sin más, porque le gusta. Da igual si lo hace bien o mal. Se entretiene y punto. Con el surf ,debería de ser algo parecido (la seguridad no tiene que ver con la Federación ni con las normas que habéis dictado).

Una vez más, la Constitución se queda a un lado, y con ella la promoción del deporte y del ocio saludable, el empleo y otras materias más específicas de la legislación.
Espero que penséis un poco, que recapacitéis y que seáis COHERENTES y consecuentes con vuestras acciones y rectifiquéis de manera urgente para intentar enmendar, al menos, parte de los daños que habéis causado.
No se puede legislar desde la ignorancia, y si lo habéis hecho con conocimiento de causa, creo que supone un claro abuso de poder (etc.)



2.- Texto presentado en el Ayuntamiento de Oleiros, como respuesta a una multa de 3.000 € por usar las playas sin pagar por ellas (sin la multa, algunos párrafos quedan descontextualizados, como puede ser la defensa a las críticas vertidas al alcalde de Oleiros).

Alegaciones relativas al escrito de referencia 20160567 del registro de salida del Ayuntamiento de Oleiros, sobre una ¨imposición de una sanción de multa de 3.000 €¨¨ .

Mis datos correctos son los que figuran en el encabezamiento de este escrito. Siempre que algún agente de la autoridad me los solicitó se los proporcioné de manera adecuada.
En todo momento le facilité a los agentes de la policía que me lo solicitaron mis datos personales, los datos de la asociación de la que soy presidente y la empresa que administro.
Siempre que los agentes me pidieron documentación que llevaba encima se la facilité. Creo que es lógico que no suelo llevar encima más que el DNI. Toda la documentación relativa a las organizaciones en que participo, les pedí que la solicitasen a la gestoría que la lleva, o que me mandasen un email con lo que querían y yo se la enviaría. En verano suelo andar en bañador y paso bastante tiempo en la playa, creo que es comprensible que no lleve encima más documentación que la imprescindible. A pesar de ello, les envié el número de una de las pólizas de seguro que llevaba en la furgoneta.
No sé exactamente a qué hace referencia vuestro escrito cuando decís que la marca corporativa de la asociación es Namarea Surf Escola. Suelo ir en un coche (una furgoneta), propiedad de la empresa que administro. Dicha empresa, en su día fue una escuela de surf. Este año entró en vigor una normativa que yo consideraba injusta, y que incurría en diversas irregularidades. Dicha normativa, desde mi punto de vista, hacía inviable la actividad de mi empresa (y la de cualquier otra escuela de surf), pues existían distintos puntos que me parecían contrarios a otras normas (algunas de rango superior, como la Constitución), y que hacían prácticamente inviable, en la práctica, cosas como realizar con la escuela excursiones para surfear.
En varias ocasiones me dirigí a diferentes organismos involucrados en dicha normativa, entre ellos el Ayuntamiento de Oleiros.
Dado que no obtuve respuesta y que veía inviable operar sin defraudar ni incurrir en ninguna irregularidad, y puesto que no quería contribuir a lo que consideraba un abuso de poder y una discriminación (del surf con respecto a otros deportes, de las trabas al empleo a los jóvenes y gente sin demasiados recursos con respecto a las empresas más grandes, etc.), decidí dar de baja la escuela de surf y reorientar mis actividades, todas ellas legales y recogidas dentro del epígrafe 659 del IAE.
Las actividades que ofrece la Asociación son ¨gratuitas¨ . El entrecomillado hace referencia a que se paga una cuota anual de 150 € con carácter general, 100 € los estudiantes con todo aprobado y los parados, y la gente sin recursos o con dificultades económicas, entre otros, van gratis. Dicha cuota es fraccionable en mensualidades de 15€ (o 10 € para los casos de cuota reducida), sin implicar un mayor pago, pues al llegar al pago semestral o anual total, se suspenden las cuotas restantes). Dicho dinero se destina, fundamentalmente, al pago del seguro de responsabilidad civil, a la compra de comida y bebida para después de las actividades y a otros gastos que no considero relevantes relatar aquí, pero que, en cualquier caso, con un pago mensual de 15 € creo que es fácilmente observable que no es una actividad en absoluto rentable. En cualquier caso, por definición, la asociación se constituyó sin ánimo de lucro.
Las actividades que lleva a cabo la empresa que administro son legales, estoy al corriente en el pago de mis obligaciones con la TGSS y con Hacienda, y en la perfección de los contratos no se llevó a cabo en terrenos municipales del Ayuntamiento de Oleiros.
A pesar de que nuestro sistema normativo presume la buena fe y estipula que la mala fe hay que probarla, y a pesar de que en todo momento me identifiqué y expliqué que, atendiendo al principio de jerarquía normativa y al Reglamento General de Costas, según el artículo 60 del mismo, estábamos haciendo un uso gratuito de la playa. En todas las ocasiones en las que hablé con agentes de la autoridad, al igual que cuando me dirigí al Ayuntamiento de Oleiros (del que nunca recibí contestación), les indiqué que si algo no estaba correcto, por favor me lo comunicasen, que mi intención era (y es) operar en todo momento de acuerdo con nuestras leyes.
En varias ocasiones se aludió a la rotulación de la furgoneta y demás, y en todas ellas expliqué que no tenía tiempo de quitar las letras, ni ganas de hacerlo tampoco (a pesar de que las retiré de uno de los lados de la misma, y parcialmente de la parte trasera), pues llevo más de medio año trabajando SIN LIBRAR, de lunes a domingo, y en verano TODOS LOS DÍAS más de 12 horas diarias. Todo ello perdiendo dinero, pero prefiero hacerlo a contribuir con lo que creo un abuso de poder y una norma injusta.
El día 26 de agosto hablé con la secretaria del alcalde de Oleiros para comunicarle que tenía intención de realizar una actividad, surf contra la corrupción y el abuso de poder, y le expliqué brevemente que pretendía informar a la gente de algunas de las irregularidades que se cometían (no solo en el Ayuntamiento de Oleiros), y la forma de hacerlo, indicándole que hacía referencia también a la persona de Ángel García Seoane (alcalde de Oleiros). Le pregunté también si podía poner unas tablas de surf con mensaje en la estatua del Che. Me dijo que no tenía tiempo a tramitar la solicitud de las tablas en el Che, pero que en lo demás podía expresar lo que quisiese, que existía libertad de expresión. En los textos, que se pueden interpretar como críticas, no se informaba de nada que no fuese cierto. Solicité al agente que me identificó (vinieron dos patrullas, y les comuniqué previamente que uno de ellos ya me había identificado en otra ocasión, que no lo consideraba necesario, pero en todo momento colaboré y estuvimos hablando) que se llevase un folleto informativo (supongo que cuando aludís a propagandas os referís a eso). En dichas hojas se explicaban diferentes abusos de poder, algunos ilegales, otros de dudosa legalidad y otros legales, pero poco éticos.
A modo de ejemplo, y relacionados con Oleiros, explicaba la ética dudosa de cobrar por aparcar en un terreno de tierra, la ilegalidad de que dos administraciones públicas cobren por lo mismo,o de modificar de manera sustancial las condiciones de un contrato de concesión de servicios, una vez adjudicado, sin volver a sacarlo a concurso público, o el abuso de poder que constituye el usar los paneles luminosos públicos del Ayuntamiento de Oleiros para expresar ideas personales, especialmente cuando se hace mofa de otros compañeros de profesión como podía ser José María Aznar, político que, al igual que Ángel García Seoane, había obtenido su cargo ( y el poder que ello significa) a través del voto democrático, y que por ello debería respetar las leyes que le otorgaron su autoridad.


En esas ¨propagandas¨, como en mi vida diaria, insisto en que el camino es la colaboración, no la lucha. Tenemos progreso suficiente para vivir felices, pero andamos pisándonos unos a otros. Nos hemos vuelto esclavos del progreso en vez de disfrutarlo.

En pleno siglo XXI, para ir de excursión a la playa, unas horas, con una escuela de surf, tendrías que realizar numerosos trámites con varios meses de antelación, sin poder saber más de una semana antes (y ya es un plazo excesivo) las condiciones del mar, del viento, etc.
A pesar de que te comenté (Marcos), que había muchas cosas que parecíais ignorar, como el fenómeno del localismo (estas olas son mías, estas playas son mías), a pesar de que te hablé de varias irregularidades y del aumento del riesgo que suponían las nuevas medidas para la actividad de las escuelas de surf, ni rectificasteis ni respondisteis, desde el Ayuntamiento, a ninguno de mis escritos. En la actualidad, y de manera legal, ¿cómo puede una escuela de surf de Ferrol traer a sus niñ@s un día a conocer la playa de Bastiaguiero?.
El día que nos reunimos, Marcos, te expliqué que había días en que las circunstancias aconsejaban ir a Bastiagueiro y no a otra playa, pero que dada la nueva normativa y la situación que se había creado, es posible que se arriesgue un poco en seguridad de los participantes, antes de arriesgarse a ser multadas por usar la playa de Bastiagueiro sin pagar por ella. Te di nombres concretos, recuerdo: un joven emprendedor que no tenía fondos para pagaros, y que a pesar de buscar financiación, ningún banco ni entidad financiera se la proporcionó. Sin dinero, le quitáis su derecho a trabajar. Porque, para ello, no le basta con pagar a Hacienda y la Seguridad Social, los seguros de responsabilidad obligatorios, etc. También tiene que pagar, con vuestra nueva normativa, a Costas y al Ayuntamiento de Oleiros, POR LO MISMO, la utilización de un bien público para promover el deporte. Te expliqué que es discriminación con respecto a otros deportes, que reguláis de manera similar deportes diferentes (¿por sus nombres parecidos?), y otros más parecidos pero que tienen nombres diferentes no los regulais.
En su día, Marcos, me preguntaste por qué hacía estas cosas, si en la web www.namarea.com recomendaba a la gente no ir a Bastiagueiro. Te expliqué que me parecía una cuestión de respeto, que en la playa de Bastiagueiro los surfistas en muchas ocasiones no respetaban a los bañistas y que era algo que me parecía muy mal. Te expliqué que, en los tiempos en los que tenía la escuela, perdía muchos clientes (y dinero) por no dar clases por las tardes, por no ir a Bastiagueiro para no molestar, etc.
Te expliqué que en varias ocasiones viajé al País Vasco y Francia, lugares en los que nos llevan muchos años de ventaja en lo que al surf se refiere, para ver cómo gestionaban allí situaciones similares.
En varias ocasiones contacté con el Ayuntamiento de Oleiros para proponer un modelo de gestión alternativa, que intentase solucionar el tema de la convivencia entre surfistas y bañistas. Considero fundamental para ello que sean las escuelas quienes gestionen la situación, y no alguien ajeno al mundo del surf, porque el mar no se puede tratar como un establecimiento comercial, como habéis hecho.
Te podría explicar muchas más cosas, pero sería repetir más sobre lo mismo.
En varias ocasiones me propusieron denunciar las irregularidades manifiestas, pero, con lo poco que entiendo de derecho, creo que se consideraría prevaricación, y es algo muy grave y que va por lo penal.

En varias ocasiones he intentado hablar con Ángel García Seoane, simplemente para informarle de cosas que yo creo que desconoce. Estoy seguro de que todas estas normas no se toman por mal. Influenciados por el dinero, seguro. A pesar de que se vendan como medidas de seguridad, creo que apenas han aportado nada, pero que han destruido mucho.
Han cerrado dos escuelas y un club deportivo (el club era de Oleiros), y se le ha causado daño considerable a alguna otra empresa de Oleiros.
Se le han complicado las cosas a las escuelas más pequeñas.
El surf, por supuesto, seguirá creciendo. No importa las medidas que se tomen. Crecerá.
En el escrito pone que el material se distinguía con la marca. Sin embargo, las regulaciones del Ayuntamiento obligan a utilizar camisetas de lycra. Es un atráso, desde mi punto de vista, obligar a hacer las cosas de una determinada manera, especialmente cuando se está regulando algo que se desconoce. Sería más correcto, en este caso, mandar identificar a los participantes, pero no ceñirse a un material determinado. Curioso, y te lo expliqué también, si los demás ayuntamientos operasen como el de Oleiros, habría que tener una lycra para cada uno, cerrarían todavía más escuelas (sobre unas estimaciones económicas de las que Costas reconoció no tener datos, calculó unos beneficios mensuales que en algunos casos eran un salario mínimo o poco más, y tienen – tenéis - el valor de hacer pagar casi la mitad de dicho sueldo).
Las escuelas municipales de Oleiros no han tramitado ningún permiso con Costas, a pesar de que han ofertado sus servicios y que han llevado las lycras que la identificaban como una escuela diferente de las autorizadas (aunque impartiesen sus actividades por medio de otra escuela).

En varias ocasiones han venido a identificarme, a pesar de que ya me habían identificado con anterioridad.
Parece que no pagar por las playas es algo que no se podía permitir. Sin embargo, no llevar el logotipo de Oleiros en las lycras, como establecía el pliego que citas en el escrito, sí se podía.
Se podía cobrar un precio mínimo del establecido (creo que establecer un precio mínimo no es una medida favorable al deporte, ni acorde con la CNC). Se podía obligar a federar a todos los participantes, a pesar de que no fuesen a competir. La excusa, la seguridad. La realidad, quien se federa cuenta con un seguro, pero obligar a contratar un seguro determinado en un mercado que se supone libre no es muy ético desde mi punto de vista, y creo que muy legal tampoco.
Me parece correcto (aunque no acertado) el consultar a la Federación Galega de Surf, que desde mi punto de vista abusó de su posición y ¨abrochó¨ incluso más que el resto de los organismos implicados en esta medida. Uso palabras coloquiales, tal vez vulgares, pero que creo que son fácilmente comprensibles.

Me parece que hay muchas más irregularidades y abusos que los que cito aquí, pero no le veo mucho sentido a continuar escribiendo.
Creo que ya he dicho demasiado.
Probablemente seguiréis actuando igual. Es muy difícil renunciar al dinero que ya se ha cobrado una vez.
Probablemente, aunque quisieseis reparar el daño causado (y no hablo del que me habéis causado a mí), os resultaría muy difícil. No dejamos de ser personas, y debéis de comprender que haya gente muy dolida con vosotros.
Habéis regulado de manera similar deportes muy diferentes. Habéis discriminado a unos deportes con respecto a otros. Habéis cobrado por algo que ya había cobrado otro organismo (el que , según entiendo yo, estaba legitimado para hacerlo, y si bien a Oleiros se le cede la gestión del mismo, no puede recaudar por ello para sí mismo, y menos si Costas ya ha cobrado por lo mismo).

Desde Costas reconocieron que no tenían datos referentes a los resultados económicos de las escuelas de surf en Galicia, y aun habiendo estimado un beneficio bruto ANTES DE IMPUESTOS desde 1000 hasta 2500 €, se le puede cobrar, a alguien que gana un salario mínimo (o poco más), casi la mitad del mismo por usar una playa. Porque, el pago mínimo por usar la playa de Bastiagueiro eran 300 €.
No tengo ganas de escribir más.
Espero que el año que viene recapacitéis un poco. Estoy convencido de que seguiréis cobrando, pero creo que no os hará más felices ni arreglará ninguna situación. Las escuelas repercutirán ese canon a los clientes. Al final, unos cobrarán desde sus sillones y otros ganarán menos con su sudor. Esto va un poco por aludir al tema del comunismo (me preguntaste una vez por qué la tomaba con Oleiros, y te dije que no la tomaba, pero que es fácil hablar del hambre con el estómago lleno, decir viva el Che y el comunismo mientras se contribuye a privatizar bienes públicos como las playas o el suelo).

Espero que recapacites un poco sobre lo que haces, y como tú tus compañeros.

La próxima vez, antes de multar, podéis contestar los escritos en los que se os pregunta cómo queréis que opere.

Solicito, por favor:
Retiréis la multa
Reconsideréis la situación.
Si hay algo que consideréis ilegal o que no puedo hacer, me lo comuniquéis (y tanto esto como el punto anterior son cosas que ya os pedí con anterioridad a ser sancionado). El uso de las playas que estoy llevando a cabo está amparado en el artículo 60 del Reglamento General de Costas (aprobado por Real Decreto 876/2014, de 10 de octubre), posterior a la normativa de 1988 que citáis en vuestra sanción (que de todas formas también ampara dicho uso), y al principio de jerarquía normativa. Existen, asimismo, distintas normas de diferentes rango (y que emanan de organismos de nivel nacional y europeo) tendentes a la agilización de los trámites administrativos y a la eliminación de trabas a las actividades económicas y a la prestación de servicios.
Creo que todo está correcto y que no realizo actividades económicas (atendiendo al criterio del perfeccionamiento del contrato) en el Ayuntamiento de Oleiros, pero si así lo consideráis, me gustaría saber cuáles son dichas actividades y los trámites que queréis que lleve a cabo para normalizar esa situación, y por qué no me los habéis explicado en las diferentes ocasiones en que os consulté (una de ellas a ti personalmente, Marcos, sobre mi nueva forma de operar y la manera de llevarla a cabo).
Una vez más, vuelvo a reiterar mi disposición para colaborar, especialmente en el tema del asesoramiento de unos deportes que parece que desconocéis, de una situación de tensión y mal rollo que se ha creado en el agua, que parece que también ignoráis, etc.



En 2016 entra en vigor una nueva normativa que emana del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, a través de la Demarcación de Costas de Galicia, cuyo jefe es Rafael Eimil , que obliga a las escuelas de surf a pagar por usar las playas de Coruña (publicación BOP 5 de enero de 2016, de redacción confusa y algo ambigua, y siguiente ampliación el 4 de febrero de 2016, también en el BOP Coruña). Dicha normativa es CONTRARIA A LA SEGURIDAD e ¨incita al fraude¨, aunque los pretextos de la misma fueron la seguridad y la regulación.


Se usó como pretexto la regulación y la seguridad, aunque la normativa, en sí, era contraria a la seguridad en algunos aspectos básicos (como las trabas que ponía a la hora de elegir la playa, uno de los principales, si no el principal factor en relación con la seguridad), y regulaba desde el abuso de poder : cobraba por usar un bien público, discriminando unos deportes con respecto a otros (por ejemplo, el paddle-surf, remar en aguas lejanas a la línea de baño, como hacen en remo, tenía que pagar, pero el remo no), obligaba a que todas las escuelas, monitores y alumnos le pagasen a la Federación (Galega o Española de Surf), y la Federación (Federación Galega de Surf), a su vez, obligaba a todas las escuelas a que incluyesen su logotipo (el de la Federación) en todas las propagandas (de las escuelas), cuando la propia Federación, que fijaba las condiciones para operar (precio mínimo, ilegal entre empresas según la CNC, etc.) tenía su propia escuela.
En un entorno empresarial en que las trabas administrativas suponen un lastre muy importante a la actividad económica (en relación con esto, la tendencia a nivel europeo es la de simplificar trámites y unificar administraciones, véase la ventanilla única europea, o eugo.eu), en Coruña se obligaba a realizar nuevos trámites, para muchos de los cuales los propios organismos que obligaban no estaban preparados para gestionarlos (por ejemplo, se obligaba a pagar en febrero, para poder utilizar las playas a partir de marzo, pero llegó el verano y todavía no habían expedido los permisos).
A este respecto, se actuó de manera contraria a la Ley 17/2009, de 23 de noviembre, sobre el libre acceso a las actividades de servicios y su ejercicio, cuyo fin es impulsar la mejora de la regulación del sector servicios, reduciendo las trabas injustificadas o desproporcionadas al ejercicio de una actividad de servicios y proporcionando un entorno más favorable y transparente a los agentes económicos que incentive la creación de empresas y genere ganancias en eficiencia, productividad y empleo en las actividades de servicios, además del incremento de la variedad y calidad de los servicios. Con esta nueva normativa, las escuelas más perjudicadas fueron las pequeñas (las escuelas de surf a las que afectaba esta normativa eran, en su mayor parte, autónomos, emprendedores, gente joven, etc.). Se tiende así a la concentración del mercado en menos escuelas, de tamaño más grande. En este caso, aunque se trató el mar ¨como un establecimiento comercial¨ (al que se intentó fijar unos horarios ¨inadecuados¨, sin tener en cuenta factores como las mareas, las condiciones meteorológicas, etc.), se consigue que, en vez de que muchas escuelas pequeñas distribuyan a sus pocos alumnos por muchas playas, pocas escuelas concentren muchos alumnos en pocos arenales, suponiendo un estorbo unos para otros, y también en relación con los demás usuarios de las playas (en el caso de Bastiagueiro, por ejemplo, es clara y notoria la falta de respeto con los demás bañistas, al igual que la discriminación del surf con respecto a otros deportes).
Se volvía, en la práctica, casi inviable cosas tan sencillas como que una escuela de surf se fuese de excursión con sus alumnos.
Se hizo caso omiso de las quejas, recomendaciones, etc. No se tomaron medidas ante el cierre de escuelas / clubs deportivos. Se demostró gran desconocimiento de la materia regulada (para asesorarse acudieron a la Federación Galega de Surf, que también se apuntó al abuso de poder).
Se permitió que distintos organismos cobrasen por lo mismo (por ejemplo los ayuntamientos de Miño y Oleiros cobraban por el uso de unos terrenos que no son municipales, y por los que a su vez había cobrado Costas).
Desde el Ayuntamiento de Oleiros, por ejemplo, se ¨hizo la vista gorda¨ en varias de las condiciones en las que se concedió la licitación para operar a las escuelas de surf que pagaron (algunas de esas condiciones eran determinantes, como fueron los horarios, que se ¨ampliaron¨ en un 33%).
Desde el primer momento, namarea se posicionó contra esta ley, por dos motivos fundamentales:
El abuso de poder que supone pagar por un bien público, una práctica que se está generalizando (se cobra por aparcar en suelo público, por ejemplo, y la gente ya lo ve como algo normal). Es habitual usar el pretexto de la regulación, cuando la verdadera causa es la recaudación: se puede regular sin tener que cobrar (en algunos ayuntamientos, cuando aparcas el coche dejas indicada la hora de llegada, teniendo que retirarlo antes de un determinado tiempo, pero no tienes que pagar por aparcar).
La imposibilidad, en la práctica, de no incumplir ninguna normativa (existían muchas normas, unas contrarias a las otras, y a pesar de ello, en la práctica, era inviable el operar sin defraudar). En el caso de las escuelas que pagaron por usar Bastiagueiro, la playa más ¨conflictiva¨ de Coruña, todas tuvieron que incumplir, en algún momento, la nueva normativa que había entrado en vigor.

De todo ello se informó previamente a la toma de la decisión de cerrar la escuela de surf (namarea, en un principio, era una escuela de surf).

Una actitud generalizada es la de culpar a los demás, o descargar responsabilidades en los demás: desde Costas, al no entender de surf recurren a la Federación (Galega de Surf), que al verse muy favorecida con esta situación aprovecha (como hacemos todos) para buscar su beneficio propio.

El surf y el mar es algo que mucha gente desconoce cómo funciona, y que causa muchos ¨miedos¨ en las personas que no están en el entorno. Así, se dio aspecto de ¨formalidad¨ a través de unos títulos (el de la Federación pasó a ser el único aceptado), que mucha gente asoció a ¨la seguridad¨, cuando proporciona mucha más seguridad poder ir libremente a la playa más adecuada a las condiciones de ese momento (tanto del mar como de los alumnos).
A modo de ejemplo ¨para dummies¨(inexpertos), si suponemos dos playas, una llamada Bastiagueiro (Hawai), que recoge mucho mar, a la que la gente suele ir cuando el mar entra con poca fuerza (en verano), y otra muy resguardada, Santa Cristina (La Manga del Mar Menor, o Madrid), a la que, cuando el uso de la playa era libre y gratuito, las escuelas de surf iban cuando las condiciones del mar convertían en un riesgo el llevar a los alumnos a Bastiagueiro. Dentro de esa playa resguardada, Santa Cristina, hay una cara más resguardada aún, la que mira al interior de la ría, en la que nunca hay olas, y otra, la que mira al exterior, en la que, en ocasiones (pocas), hay olas más grandes de lo que la mucha gente imagina.
Con la nueva normativa, en diciembre de 2016, por ejemplo, mes en que las playas están ¨vacías¨, no se permitía el uso de Santa Cristina, al no haber pagado ninguna escuela por ella, entre otras cosas porque la nueva normativa no permitía te excluía de su uso si decidías pagar por Bastiagueiro, por lo que, por motivos obvios, nadie pagó por Santa Cristina (300 € al mes era el pago mínimo aceptado, lo que hace que se entienda la postura de las escuelas que, aunque en ocasiones en invierno apenas llegaban a cubrir gastos, desde Costas, sin datos económicos, les estimaron unos beneficios mensuales ANTES DE IMPUESTOS de 1000 €, cifra a la que, si le quitas 300 €, te quedas por debajo del SMI, lo que no es muy acorde con el derecho constitucional a un trabajo digno, pues te quitan ¨la dignidad¨ de poder vivir de tu trabajo).




Es solo otro ejemplo más del abuso de poder y la forma de vida actual: el dinero manda.
La gente se acostumbra a cosas que están mal (pagar por aparcar en suelo público, por ejemplo). Quien tiene el poder de obligar se excusa en la regulación (para regular no es necesario dinero por el medio; los pasos de cebra regulan el tráfico, por ejemplo).

¿ Por qué ex- escuela de surf?

Para no contribuir al abuso de poder y a la privatización de las playas.
Desde Costas y Ayuntamientos como el de Miño y Oleiros anteponen la recaudación a la seguridad (lo que más seguridad aporta a una clase de surf es poder elegir libremente la playa; con esta norma se ponen trabas a esa elección y se llega a prohibir usar playas por las que no se ha pagado, aunque estén vacías, como puede ser el caso de Santa Cristina en invierno).
Se regula de manera muy irresponsable, al hacerlo desde la ignorancia y el abuso de poder que supone el poder obligar a pagar bajo la amenaza de multas y sanciones. Para cubrir algunas de esas ¨lagunas¨ o desconocimiento de la materia, se acude a la Federación Galega de Surf (actitud muy razonable), que a su vez aprovecha y también impone unas condiciones abusivas (obliga a que le paguen todas las escuelas, monitores y alumnos, aunque no quieran competir, fija un precio mínimo para las clases de surf, lo cual es contrario a la libre competencia, obliga a que todas las escuelas incluyan el logotipo de la Federación en todas las propagandas que hagan esas escuelas...¡ y la propia Federación tiene su escuela de surf!)

Desde febrero de 2016, bajo el pretexto de la seguridad (aunque es una norma contraria a la seguridad y que incita al fraude), se obliga a las escuelas de surf a pagar por usar las playas de Coruña, y vuelve prácticamente inviable ir de excursión con una escuela para surfear.
En el día a día, se vuelve prácticamente inviable operar sin defraudar. Se informa de todo ello a los principales organismos implicados, fundamentalmente Costas, Ayuntamientos de Oleiros y Miño (también Porto do Son, si bien con este último, al menos desde Namarea, no se mantuvo contacto ni se le pasó información).

El 5 de enero de 2016 se publica en el BOP de Coruña una normativa que obliga a las escuelas de surf a pagar por usar las playas de dicha provincia (realmente, en la redacción inicial no se obliga a pagar por el uso sino por las instalaciones de temporada, pero en su prórroga, publicada el 4 de febrero, se extiende a los servicios prestados por las escuelas de surf).
Dicha normativa emana del Gobierno (presidido por Mariano Rajoy), a través de la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y el Mar, por medio de la Demarcación de Costas de Galicia (firma la normativa Rafael Eimil Apenela, Jefe de Costas), organismo perteneciente al Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente. Colaboran la Federación Galega de Surf (organización sin potestad legislativa), presidida por Román Diez González y los ayuntamientos de Oleiros (alcalde Ángel García Seoane, y firma el pliego de condiciones abusivas Marcos Veiga Rodríguez), Miño (alcalde Ricardo Sánchez) y Porto do Son.

Desde Costas no estaban preparados para tramitar la documentación que exigían: en 2015, desde Namarea se solicitó permiso para 3 instalaciones de verano:
1.- Miño: se solicita (en enero), se tramita en febrero, se adjudica en marzo, desde Miño se da el OK en abril y desde Costas no se expide el permiso hasta el 11 de agosto. Dicho permiso, por el que se pagó 1957,07 € , era para poder poner una caseta en la playa desde el 1 de mayo hasta el 31 de octubre (la intención era ponerla solo los meses de julio y agosto, y en la zona de asfalto, pero desde la Administración se asignó una zona de arena, en la que llegaba el agua; por suerte desde Namarea se informó de cómo funcionaban las mareas y que en determinadas circunstancias podía llegar a ese nivel, aunque las tablas de mareas indicasen lo contrario y se obligaba al pago por 6 meses, aunque en la práctica no se dio el permiso desde Costas hasta la segunda mitad del verano).
Se siguió en todo momento las instrucciones dadas desde Costas (seguir las instrucciones del Ayuntamiento de Miño) como desde el Ayuntamiento de Miño. Resultado: todavía hay pendientes multas por valor de 1384,13€.
Un inspector de Costas intentó prohibir la práctica del surf en la playa de Miño alegando que era navegación y no se tenía permiso para ello.

2.- San Francisco (Muros): se solicita permiso en las mismas fechas que en Miño, para poner un contenedor, también en la zona de asfalto, en una esquina de la playa, pero se asigna otra, para los meses de julio y agosto. Desde la Xunta de Galicia se expide el permiso el 24 de agosto.
Se pide la devolución de las tasas abonadas por tramitar el expediente ( 220,44 €), que se niegan a devolver porque, efectivamente, el expediente fue tramitado.

3.- Area Maior (Muros): se solicita permiso (mismas fechas) para instalar un contenedor en el aparcamiento de la playa en los meses de julio y agosto. Contestan ¡en septiembre! dando permiso para LA INSTALACIÓN DE 4 TABLAS DE SURF EN LA PLAYA hasta finales de octubre y piden que se pague 40 € por cada tabla (160 €). Se solicita la devolución de las tasas abonadas a Costas por tramitar el expediente (91,64 €), que no se devuelve, pues alegan que el expediente se tramitó, y dentro de los plazos legalmente establecidos (parece que la ley falla si permite contestar en septiembre a un permiso solicitado para los meses de julio y agosto). Hay una orden de embargo por no haber pagado esos 160 € por el permiso para poder instalar 4 tablas de surf en la playa.

En los 3 casos, antes de pedir la devolución de las tasas se planteó la posibilidad de extender el permiso al verano siguiente (2016). Se negó dicha posibilidad. Se pidió tramitar los permisos con un año de antelación, pero la respuesta fue que se tramitan siempre en enero y febrero del año en curso, que tuviese ¨todos los papeles preparados¨ (cuando ya se habían entregado todos los papeles requeridos ese año, pero de poco sirvió).
En el caso de Area Maior, a finales de 2015 se solicitó permiso a Costas para instalar un WC químico portátil (de obra) durante los meses de agosto y septiembre de 2016, comprometiéndose Namarea al mantenimiento de los mismos y permitiendo el uso gratuito para todo el mundo. Ni siquiera se recibió respuesta.


En 2016, con la entrada en vigor de la nueva normativa cierran 2 escuelas que operaban en el núcleo urbano de Coruña y alrededores (una de ellas Namarea, que reorienta sus actividades lucrativas a la venta y alquiler de material deportivo) y un club deportivo sin ánimo de lucro. Deja de prestar sus servicios otra ex-escuela de surf (con las condiciones iniciales del pliego de Oleiros no podía operar, pero con las modificaciones que hicieron una vez adjudicadas las licitaciones sí que era viable, pero como no volvieron a sacarla a concurso tuvo que operar por medio de una de las escuelas adjudicatarias).

La mayoría de los escritos presentados ante los distintos organismos no tuvieron respuesta, y los que respondían lo hicieron, en general, en términos muy ambiguos.
En las distintas reuniones con los responsables de la nueva normativa, la tónica general fue culpar a otros organismos y ¨lavarse las manos¨ (generalizar es equivocarse, pero nadie reconoció que lo que primaba era el interés económico). En todas esas reuniones y conversaciones se pudo observar que desconocían los deportes que estaban regulando.
Desde Costas y los Ayuntamientos de Oleiros y Miño sacrifican la seguridad para saciar su afán recaudatorio. Desde la Federación...también aprovechan (se hacen con el monopolio de la formación, aumentan el número de federados, lo que después se usará en estadísticas para mostrar su gran labor en el crecimiento del surf y del deporte y puede ser un gran argumento para solicitar subvenciones, etc.)

Entre muchas ambigüedades y puntos sujetos a interpretaciones subjetivas, se ven abusos de poder y actuaciones de muy dudosa ética. Se observa también un gran desconocimiento de la materia que se regula y se ponen trabas al deporte y al ocio saludable.
Se encauza el deporte a la competición, aunque escuelas como Namarea promovían lo contrario, el deporte simplemente como medio de esparcimiento saludable, una forma sana de divertirse.

Con la nueva normativa...

Las escuelas, los monitores y los cursillistas están obligados a adherirse a la Federación (pagarles y aceptar sus condiciones para poder operar). Además, las escuelas se ven obligadas a incluir el logotipo de la Federación en todas sus propagandas (la Federación pone las condiciones y fija los precios mínimos... a la vez que tiene su propia escuela).
Para hacer una excursión en verano, por ejemplo, tienes que pedir permiso varios meses antes, aunque con tanta antelación no puedes conocer el estado del mar, por lo que no puedes saber a qué playa irás.
Se meten en el mismo saco deportes muy diferentes y que se desarrollan en zonas distintas. Así, el SUP en flatwater se practica en aguas alejadas de la línea de playa. En dicha zona se solapan las competencias del Ministerio de Fomento (se gestiona a través de Capitanía), con las de Costas (¿asume competencias que no le corresponden?), y además las cede a otros ayuntamientos, cobra por ellas y permite que también los ayuntamientos cobren.
Ayuntamientos como el de Oleiros y el de Miño cobran por el uso de unos terrenos que no son suyos. Las playas son DPMT (Dominio Público Marítimo Terrestre). Se les cede la gestión, pero ¿se puede cobrar por algo que no es tuyo? ¿Se puede cobrar dos veces por lo mismo o está prohibida la doble imposición en España? Se le paga a Costas y a los Ayuntamientos por el uso de las playas.
Ayuntamientos como el de Oleiros sacaron los servicios prestados por las escuelas de surf en las playas a concurso público. Una vez adjudicadas, se reunieron con los adjudicatarios y modificaron de manera sustancial las condiciones del contrato (por ejemplo, ampliación de los horarios en un 33%), sin volver a sacar a concurso la licitación. Dicha modificación de los horarios, por ejemplo, se hizo...a la española: se sabe que se hace, pero se hace la vista gorda, igual que otros ¨incumplimientos menores¨.
Cuando entró en vigor la normativa, varias escuelas de surf y la Federación se reunieron, y desde la Federación también se explicó que bastaba pagar y para casos puntuales ¨se haría la vista gorda¨ tampoco pasaba nada, aunque se recomendaba el denunciar a las escuelas que no pagasen (lo mismo que se recomendaba desde el Ayuntamiento de Oleiros, por ejemplo, en las reuniones que mantuvo con las escuelas que pagaron).
Oleiros prohíbe a las escuelas utilizar dos playas de su ayuntamiento. Por seguridad, si las condiciones del mar no son las adecuadas en una playa, debes de moverte a otra que reúna unas más optimas. Dichas condiciones varían a diario y no se pueden fijar ni conocer con una antelación superior a unos días.
Oleiros obliga a llevar camisetas de lycra con su logotipo a todos los cursillistas y monitores. Es una traba al progreso establecer la forma concreta de hacer algo, en cuanto a la fijación de materiales y demás. Se supone que las lycras son para identificar a los cursillistas, aunque había escuelas como Namarea en la que llevaban trajes de neopreno personalizados que los identificaban perfectamente. En Namarea se utilizaban las lycras para marcar a personas con necesidades específicas (cada color de lycra significaba un nivel de atención diferente). En ocasiones se utilizaban camisetas de otros materiales (la lycra es el más eficiente, por lo general, pero no es correcto el obligar a la utilización de un tejido concreto). Si todos los ayuntamientos siguiesen el criterio de Oleiros, el gasto en lycras y serigrafía sería muy elevado, y si todos cobrasen como Oleiros por usar sus playas sería inviable el negocio de las escuelas de surf.
Costas obliga a las escuelas a adherirse a la Federación, aunque una norma que exija estar asociado a una Federación es nula en dicho artículo, pues es contraria a la Normativa Europea de Liberación de Servicios.
La Federación obliga a fijar unos precios mínimos de 30€ por una clase suelta. Si se tratase de una empresa, sería una práctica ilegal, según la CNC.
La Federación fija las ¨normas del juego¨ pero la propia Federación se apunta para ¨jugar¨ (pagó y le fue concedido un permiso en el año 2016, en Miño, para llevar a cabo actividades de paddle-surf, si bien, a pesar de haberlo pagado, no lo ejerció en ningún momento). Se gasta de manera menos eficiente el dinero de los demás que el de uno mismo. No es muy ético hacer de árbitro único y a la vez ponerte a jugar...
Se obliga a federar a todos los participantes en un cursillo. Se aluden motivos de seguridad, pero al hacerlo te están obligando a contratar el seguro de la Federación cuando (en teoría) existen otros en el mercado (desde Namarea no se encontró ningún seguro de accidentes que cubriera las actividades que se llevaban a cabo en las playas; en cualquier caso, siempre se recomendó el seguro de la Federación, pero una cosa es que sea un buen seguro y otra que te obliguen a contratar ese y no otro).
Desde Costas admitieron que no tenían estimaciones económicas sobre los beneficios de las empresas del sector en Coruña, y no rectificaron a pesar de las quejas recibidas (desde Namarea se les explicó que el Mediterráneo disfruta de un clima más propicio para la práctica de deportes acuáticos, y que la afluencia de gente en las playas allí es mucho mayor). A pesar de ello, y con las estimaciones económicas de Costas y los cánones impuestos, se tuvo el valor de quitar a ¨sus estimaciones¨ de 1000 € ANTES DE IMPUESTOS, 300 € por utilizar, por ejemplo, la playa de Bastiagueiro ( con lo que te quedas, antes de impuestos, por debajo de un salario mínimo interprofesional).
A la hora de aplicar la normativa, lo que se miró es si las escuelas habían pagado o no.
Se pidieron cosas que no son viables en la práctica (aunque en teoría muchas cosas sean posibles, la realidad es muy diferente; baste el ejemplo de tener que pedir con varios meses de antelación permiso para poder hacer una excursión un día en que no sabes si hará sol o lloverá, si el mar vendrá de un lado o del otro, etc.)
Se discriminan unos deportes con respecto a otros. A modo de ejemplo, el SUP surf en flatwater (remar en aguas abiertas) es similar al remo, que no paga por usar las playas (que realmente tampoco las usan demasiado, solo como paso de entrada al mar).

A continuación se citan normas que se tuvieron en cuenta...y otras de las que se hizo caso omiso.

Constitución, artículo 43.3:
Los poderes públicos fomentarán (…) la educación física y el deporte. Asimismo facilitarán la adecuada utilización del ocio.
Con la nueva norma, playas por las que nadie ha pagado (por ejemplo Santa Cristina), pueden quedar vacías en invierno, pero no se podrán utilizar para practicar deporte. Se fija un precio mínimo para una clase de surf, superior a los que había en el mercado anteriormente. Al final, paga el consumidor. Al aumentar el precio disminuye la demanda. Se ponen trabas al deporte.
Se vuelve prácticamente inviable, en la práctica, poder realizar una excursión un día a una playa por la que no has pagado.

Real Decreto 876/2014, de 10 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento General de Costas:
Disposición final primera. Título competencial para la aprobación del Reglamento General de Costas.
La presente norma se aprueba al amparo de lo establecido en el artículo 149.1.1.ª y 23.ª de la Constitución, que atribuyen al Estado competencia exclusiva en la regulación de las condiciones básicas que garanticen la igualdad de todos los españoles en el ejercicio de los derechos y en el cumplimiento de los deberes constitucionales y la legislación básica sobre protección del medio ambiente, sin perjuicio de las facultades de las comunidades autónomas de establecer normas adicionales de protección.
Desde costas se ceden competencias que no le corresponden, se permite que se cobre por algo que no les pertenece, que se cobre dos veces por lo mismo...


Escrito emitido desde Costas a la Federación Galega de surf (que parece que no conocía la realidad económica del sector):
En lo referente al canon por ocupación, éste se ha estimado conforme a lo establecido al efecto en el artículo 84 de la Ley de Costas (Ley 22/1988 y su modificación por la Ley 2/2013) y artículos 181 y siguientes del Reglamento General de Costas (RD 876/2014, de 10 de octubre). Para la estimación del canon:
a)Al no disponer de importes medios de beneficios netos anuales antes de impuestos de empresas representativas del sector, para un periodo de 10 años, se ha estimado unos rendimientos antes de impuestos de entre aproximadamente 1.000 a 2.500 € antes de impuestos /mes,* suponiendo diversos modelos de empresa y centrando el estudio en empresas de tipo pequeño a medio.
b)Por otro lado, de cara a valorar los terrenos de dominio público ocupados, se ha establecido una media del valor catastral de terrenos colindantes en 16 puntos de la costa de La Coruña, resultando un valor medio de los terrenos ocupados de 80,09 €/m2.
c)El canon resultante es similar al cobrado en otras Comunidades Autónomas y, en cualquier caso, muy inferior al equivalente para chiringuitos, hidropedales u otros.
* Nótese que el artículo 60 del Reglamento General de Costas dice que el uso de la playa es público y gratuito salvo que concurran especiales circunstancias de intensidad, peligrosidad o rentabilidad.
- Peligrosidad: Se supone que de ser así no se llevarían a cabo las actividades de las escuelas de surf.
- Intensidad: ¿Qué intensidad puede haber, en Coruña, en el mes de noviembre, en la práctica del surf en las playas?
Es cierto que, especialmente en la playa de Bastiagueiro, los surfistas (tanto por libre como los que estaban con escuelas) no han respetado, en muchas ocasiones, a los demás usuarios de la playa. La solución: el que pague puede molestar (el que más pague, si son muchos a molestar).
Con relación a la playa de Bastiagueiro, en una reunión con Marcos Veiga, responsable del pliego del Ayuntamiento de Oleiros que regulaba el uso de sus playas por las escuelas de surf, éste se sorprendió de que Namarea, que en su web recomendaba no usar dicha playa por el nivel de saturación y por una cuestión de respeto hacia los demás usuarios de la playa y que Namarea no daba clases por las tardes muchas veces para evitar molestar a los bañistas se opusiese a la medida (la respuesta fue que una cosa es recomendar no hacer algo y otra es que te lo prohíban hacer...solamente si no pagas por ello).
- Rentabilidad: ¿Es especialmente rentable una actividad a la que se le estiman unos beneficios mensuales brutos aproximados de entre un salario mínimo interprofesional antes de impuestos, y 2.500 € mensuales? Nótese también que la actividad de las escuelas de surf es muy estacional, luego de ninguna manera, con esas estimaciones tan equivocadas, aun suponiendo que fuesen ciertas existiría especial rentabilidad en meses como noviembre o diciembre, en los que, a pesar de ello, se obliga a pagar un canon que, en el caso de Bastiagueiro, ya te deja por debajo del SMI ¡antes de impuestos!
Muchas escuelas de surf estaban constituidas como clubs deportivos, por definición sin ánimo de lucro, por lo que por definición no tenían rentabilidad en sus actividades. En ocasiones se comentó que operaban de manera fraudulenta (lucro encubierto, ¨typical Spanish¨). La propia Federación, a pesar de aceptar de buena gana el pago de esos clubs, lo llegó a criticar. En cualquier caso, es competencia de la Agencia Tributaria investigar esas cosas, y puestos a denunciar, en todos los organismos implicados en esta regulación tenían compañeros suficientes a los que denunciar si querían poner en conocimiento público hechos manifiestamente injustos.


La la Ley 17/2009, de 23 de noviembre, sobre el libre acceso a las actividades de servicios y su ejercicio, dice que el sector servicios por sus características está sometido a una regulación compleja tanto en España como en el resto de países de la Unión Europea. En ocasiones, esta regulación puede resultar obsoleta o inadecuada y dar lugar a distorsiones en el funcionamiento de los mercados de servicios como son la falta de competencia, las ineficiencias en la asignación de los recursos o la estrechez de los mercados. En España, dada la importancia del sector servicios, estas distorsiones generan efectos negativos en el conjunto de la economía, contribuyendo al diferencial de inflación con los países de nuestro entorno, limitando el avance de la productividad, el crecimiento, la creación de empleo y, en definitiva, la mejora del bienestar económico.
Por ello, esta Ley, al incorporar al ordenamiento jurídico la Directiva, adopta un enfoque ambicioso intensificando la aplicación de sus principios, si bien establece expresamente que los servicios no económicos de interés general quedan excluidos de su ámbito de aplicación. El fin es impulsar la mejora de la regulación del sector servicios, reduciendo las trabas injustificadas o desproporcionadas al ejercicio de una actividad de servicios y proporcionando un entorno más favorable y transparente a los agentes económicos que incentive la creación de empresas y genere ganancias en eficiencia, productividad y empleo en las actividades de servicios, además del incremento de la variedad y calidad de los servicios disponibles para empresas y ciudadanos. Así, la Ley establece como régimen general el de la libertad de acceso a las actividades de servicios y su libre ejercicio en todo el territorio español y regula como excepcionales los supuestos que permiten imponer restricciones a estas actividades.
El objeto de esta Ley es, pues, establecer las disposiciones y principios necesarios para garantizar el libre acceso a las actividades de servicios y su ejercicio realizadas en territorio español por prestadores establecidos en España o en cualquier otro Estado miembro de la Unión Europea, simplificando los procedimientos y fomentando al mismo tiempo un nivel elevado de calidad en los servicios, promoviendo un marco regulatorio transparente, predecible y favorable para la actividad económica, impulsando la modernización de las Administraciones Públicas para responder a las necesidades de empresas y consumidores y garantizando una mejor protección de los derechos de los consumidores y usuarios de servicios.
Ahora bien, es importante destacar que para la mejora del marco regulador del sector servicios no basta con el establecimiento, mediante esta Ley, de las disposiciones y los principios generales que deben regir la regulación actual y futura de las actividades de servicios. Por el contrario, será necesario llevar a cabo un ejercicio de evaluación de la normativa reguladora del acceso a las actividades de servicios y su ejercicio conforme a los principios y criterios que esta Ley establece y, en su caso, modificar o derogar esta normativa.


Con la normativa de Costas de 2016, se consigue que las escuelas más pequeñas cierren o tengan difícil acceso al mercado. Así, en vez de que muchas escuelas pequeñas se distribuyan a sus pocos alumnos por varias muchas playas diferentes, pocas escuelas grandes concentrarán a sus muchos alumnos en playas que acabarán masificadas.

Parece que tanto desde Costas como desde otros Ayuntamientos desconocen la tendencia a unificar y simplificar trámites administrativos (p.ej. Ventanilla única europea, eugo.eu, etc.)

¿Puede en una misma comunidad autónoma haber la sede nacional de una Federación deportiva (Federación Española de Surf, sede en Ferrol), y una sede autonómica(Federación Galega de surf, sede en Vigo)?

A menudo se habla de promover el empleo y el deporte. Esta normativa es un claro ejemplo de como palabras bonitas, en general utilizadas por todos los grupos políticos, se materializan en medidas concretas contrarias a lo que publicitan. La medida supuso una traba especial a los jóvenes emprendedores, que vieron como, solo para poder utilizar la playa de Bastiagueiro, necesitaban de un desembolso (por anticipado) de casi 3000 € al año.
Especialmente ¨sangrante¨ es en el caso de Oleiros, ayuntamiento que homenajea al Che Guevara con frecuencia, pero que de esta manera pone trabas a los más pequeños, y no atiende las quejas de los que, por culpa de esta normativa, tuvieron que cerrar su club.

Esta situación también pone de manifiesto la naturaleza humana. Siempre culpamos a los demás, y nos preocupamos más de buscar culpables que soluciones. Las propias escuelas de surf (en su mayoría una persona que, con su furgoneta o similar, llegan a la playa - la que ese día reúne las mejores condiciones para los cursillistas -, reparten material, dan unas explicaciones teóricas en la arena y van al agua a practicar deporte, salen del agua, guardan el material y se van), todas en contra de la nueva normativa, pagaron por miedo a las represalias (las multas), o cerraron sus negocios o cesaron en su actividad.
Pero, en vez de unirse y colaborar, una vez que han pagado se denuncian entre ellas.
Quienes hicieron estas leyes tal vez ignoraban cosas como el ¨localismo¨, lacra de los años 90 que venía a decir algo así como estas olas son mías, esta playa es mía, fenómeno que se ha vuelto a reavivar con la nueva medida.
Tal vez ignoran también el mal ambiente que se respira en el agua muchas veces, por culpa de la medida.
Seguramente desconozcan que en el mar, como en tráfico, hay unas normas para evitar accidentes y colisiones, y que esas normas se explicaban en las escuelas.
Tal vez no se pararon a pensar que no tiene mucho sentido federar a alguien que no quiere competir. Se puede pagar un seguro sin tener que federar a alguien. Hay gente a la que le gusta el deporte pero no la competición. Hay gente a la que le gusta jugar al fútbol pero no los estadios de fútbol y el espectáculo en el que se ha convertido el deporte, que ha pasado a un segundo plano, primando el negocio sobre lo demás.

El que quiera ir a una competición, que lo pague, pero que no tengan que subvencionar otros su espectáculo.
El que quiera federarse, que se federe, pero que no le obliguen a ello.
La escuela de surf que quiera ir de excursión a una playa, que no tenga que pasar por innumerables trabas y trámites administrativos.
Quien quiera regular una materia, que se informe antes y que asuma las consecuencias de sus acciones, y en caso de ser necesario, que RECTIFIQUE.
Es cierto y correcta la actuación de consultar a la Federación Galega de Surf, pero la Federación, con la nueva normativa, se hizo con el monopolio de la formación de monitores (¨por culpa de¨ la ley del 2012 del Consejo Superior del Deporte), consigue que todas las escuelas, monitores y cursillistas le paguen, aumenta el número de federados, etc.
El deporte deja de ser, en ocasiones, un entretenimiento saludable. Parece que uno ya no puede bailar marcando sus propios pasos. Ahora hay que bailar como enseña la Federación. Date una vuelta por internet y mira cómo cada persona enseña a surfear de manera diferente...¿cuál es la correcta?¿Cuál es la mejor forma de bailar? Mira, prueba y quédate con la que más te guste, o coge cosas de aquí y pasos de allá...pero no dejes de pasarlo bien con lo que haces.

Todos somos personas. Todos nos equivocamos. Todos somos egoístas, egocéntricos y avaros, algunos en mayor medida que otros.
Con la tónica de esta normativa, llegará un momento en que podrá usar la playa quien haya pagado por ella. Porque sí (sobran pretextos, manda el dinero).
Todos somos esclavos del dinero. Se ha convertido en lo más importante en nuestras vidas, aunque a menudo nos engañemos y pensemos lo contrario. Madrugamos a diario para ir a trabajar pero no para atender (o sorprender, o mimar) a quien decimos ser lo más importante de nuestras vidas.
Hacemos por el dinero las horas extra que no hacemos por ninguna otra cosa (o persona).

Estamos en el siglo XXI, y en vez de disfrutar de todo el progreso que hemos acumulado durante miles de años, seguimos pisándonos unos a otros, y perdiendo el tiempo en innumerables trámites que nada aportan a nuestras vidas.
Lo que determina que algo esté bien o mal, no es el hecho de pagar por ello.
En vez de vivir amigablemente y disfrutando de lo que tenemos, nos pisamos unos a otros (y todos pisamos, pero parece que solo nos enteramos cuando nos pisan).

En la Asociación Jugamos Todos, estamos ahorrando para una furgoneta con la que poder llevar a los chavales (y a los mayores que lo necesiten) a jugar. No tenemos dinero para pagar una furgoneta para nosotros, así que no vamos a pagar a la Federación para que pueda llevar a los suyos a entrenar para competir.

La Federación, Costas, los ayuntamientos, y Jugamos Todos, no somos más que personas, que a veces nos predisponemos de manera negativa hacia los demás. Otras veces, especialmente después de haber jugado y divertirnos, estamos más positivos y amigables.